La comunidad salvadoreña en Trecate, una localidad del norte de Italia, vivió una jornada de orgullo, tradición y celebración con la coronación de la Reina de los Salvadoreños 2025, así como con la realización de la primera edición de Miss Chiquitita en suelo europeo. El evento, organizado por la Asociación de Salvadoreños en Trecate y Novara, reunió a representantes consulares, líderes comunitarios y decenas de familias, en una expresión de identidad cultural que fortaleció los lazos entre los migrantes salvadoreños y su país de origen.
La actividad tuvo lugar en un ambiente festivo donde predominó el folclore, la alegría y el sentido de pertenencia. En medio de aplausos y muestras de entusiasmo, se reconoció el esfuerzo organizativo de la presidenta de la asociación, Lucy Quintanilla, quien además fue homenajeada por su dedicación a la comunidad salvadoreña en el extranjero. A lo largo del evento se destacaron los aportes de diversas figuras del ámbito comunitario, como la abogada italo-salvadoreña Angela Corsico Piccolino, quien ha sido una pieza clave en el fortalecimiento de las relaciones culturales entre ambas naciones.
Una de las grandes novedades de esta edición fue la introducción de Miss Chiquitita, un certamen que celebró la ternura, espontaneidad y el orgullo cultural en niñas de la comunidad. En esta primera edición participaron tres pequeñas representantes, que desfilaron con entusiasmo ante el público. La ganadora fue Zaira Nayeli Rivas, quien se convirtió en la primera Miss Chiquitita elegida en Europa, llevando con ella un mensaje de amor por las raíces y la importancia de mantener viva la herencia cultural desde la infancia.
Respecto al concurso central, la joven Ingrid Hernández fue nombrada Reina de los Salvadoreños 2025 en Trecate. Su elegancia, simpatía y desenvoltura frente al jurado le otorgaron el título. A su lado, Sofía Segovia recibió el reconocimiento de princesa en el evento, en tanto que Adriana Elizabeth Chávez sobresalió como finalista. Las tres jóvenes representaron con orgullo a la comunidad salvadoreña, convirtiéndose en ejemplos de liderazgo y empoderamiento para los migrantes.
En el evento se exhibió una creación literaria de Milagro Elizabeth Zepeda, leída por la autora Maribel Hernández durante una sesión exclusiva. Esta instancia cultural destacó aún más el compromiso de la comunidad en apoyar el talento salvadoreño y en incentivar lugares para la expresión artística e intelectual.
El acontecimiento incluyó exhibiciones de reinas salvadoreñas de otras áreas italianas, quienes mantuvieron viva la tradición y fortalecieron la cohesión entre distintas comunidades del país centroamericano que viven en Europa. Del mismo modo, los participantes degustaron platos típicos, como las siempre presentes pupusas, y se involucraron en eventos que destacaron las tradiciones del país.
Más allá del glamour del certamen, esta celebración fue una manifestación de orgullo nacional, una afirmación del derecho de los migrantes a mantener sus costumbres y tradiciones, y una oportunidad para transmitir valores a las nuevas generaciones. En un entorno muchas veces distante culturalmente, la comunidad salvadoreña en Italia ha logrado preservar su identidad y construir una red de solidaridad que da muestra de su fuerza, resiliencia y deseo de contribuir desde el extranjero al fortalecimiento de su país.
El éxito del evento reafirma la importancia de continuar impulsando estas iniciativas que no solo exaltan la cultura salvadoreña, sino que también promueven el empoderamiento femenino, la participación de la niñez y la cohesión comunitaria. La Reina y Miss Chiquitita de este año no solo llevan una corona, sino también el compromiso de representar con dignidad a una comunidad que se mantiene viva, activa y orgullosa de sus raíces, sin importar la distancia.

